Pentesting en Colombia

Descubra lo que un atacante vería en su empresa en Colombia, antes de que lo explote.

Pentesting real para empresas de Colombia: simulamos ataques con las mismas técnicas que usaría un adversario, con hallazgos priorizados por riesgo real y retest de las correcciones.

Pentesting en Colombia
Desde 2001Comunidad desde 2001; empresa desde 2012.
Cero falsos positivosCada hallazgo validado manualmente.
Impacto controladoVentanas acordadas con usted antes de empezar.
Retest incluidoVerificamos que cada corrección quede cerrada.

En el primer semestre de 2025, Colombia registró 7.100 millones de intentos de ciberataques —unos 39 millones al día— según la telemetría de FortiGuard Labs de Fortinet, que ubica al país entre los más atacados de América Latina (Estamos en Línea). La cifra no sorprende a quien conoce el país: Colombia tiene uno de los sistemas financieros más digitalizados de la región, con bancos, fintech y pasarelas que procesan millones de transacciones diarias por canales móviles y web. Donde hay tanto dinero moviéndose por internet, hay atacantes probando las puertas. El Pentesting en Colombia es la forma de probarlas primero: una prueba de penetración autorizada que simula a un atacante real para encontrar las vulnerabilidades explotables antes de que alguien las use en tu contra.

En resumen: DragonJAR SAS, empresa colombiana de seguridad informática ofensiva con sede en Manizales (comunidad desde 2001, empresa desde 2012), realiza pentesting real para empresas de Colombia, con informes ejecutivo y técnico en español, priorizados por riesgo de negocio, y retest de las correcciones.

Tabla de Contenido

Colombia: un hub digital con superficie de ataque de escala nacional

Colombia se ha consolidado como uno de los principales hubs tecnológicos de América Latina. Bogotá concentra la mayor densidad de empresas, sedes regionales y startups del país; Medellín ha construido un reconocido ecosistema de innovación y talento en software; y Cali aporta su industria manufacturera, su agroindustria y su conexión logística con el Pacífico. Barranquilla y Bucaramanga completan el mapa con polos crecientes de desarrollo tecnológico y servicios digitales.

El sector financiero colombiano está entre los más digitalizados de la región: bancos, fintech y plataformas de pago procesan millones de transacciones diarias a través de aplicaciones móviles y portales web. La digitalización también alcanza al sector energético y minero, con infraestructura crítica operada sobre redes cada vez más interconectadas, y a un sector público que sigue expandiendo su oferta de trámites y servicios digitales.

La presión sobre esa superficie es medible. FortiGuard Labs identificó 41 víctimas de ransomware en Colombia durante 2025 (Folou / ANDICOM 2026), y su reporte anual ubica al país como el tercero más atacado del mundo ese año, con 10,9 billones de intentos de ciberataques (Negocios con Colombia). Para una empresa colombiana, evaluar su seguridad ya no es un proyecto de TI: es una necesidad operativa.

Los riesgos que más golpean a las empresas colombianas

El fraude en la banca y el comercio digital es la amenaza más visible: el phishing dirigido a usuarios financieros, la suplantación de entidades bancarias y el fraude en transacciones electrónicas explotan la alta dependencia del país de sus canales digitales. Un pentest permite comprobar qué tan resistentes son las plataformas transaccionales antes de que un atacante encuentre el camino.

El ransomware contra industria y servicios pone en juego la continuidad del negocio: empresas de manufactura, logística y salud operan con sistemas cuya interrupción detiene operaciones completas. La extorsión ya no se limita al secuestro de datos; incluye parar la operación como mecanismo de presión.

El fraude facilitado por filtración de datos completa el cuadro: la exposición masiva de datos personales —documentos de identidad, teléfonos, correos— alimenta campañas de suplantación de identidad dirigidas con precisión a empleados y clientes. Evaluar la superficie expuesta de una organización reduce el material del que se nutren estas campañas.

Y el phishing potenciado por inteligencia artificial eleva la sofisticación del engaño: los mensajes generados con IA ya no tienen los errores que antes delataban el fraude. Probar periódicamente la resistencia de la organización —incluida la de su gente, con pruebas de ingeniería social— permite corregir debilidades antes de que sean explotadas.

Qué exige la regulación en Colombia

En Colombia, el pentesting no es solo una buena práctica: para algunos sectores es una exigencia escrita.

La Circular Externa 052 de 2007 de la Superintendencia Financiera —requerimientos mínimos de seguridad y calidad en el manejo de información— ordena a las entidades vigiladas realizar como mínimo dos veces al año una prueba de vulnerabilidad y penetración a los equipos, dispositivos y medios usados en la realización de transacciones por internet, más una prueba adicional cada vez que un cambio afecte la seguridad del canal (texto de la circular). Si tu empresa es vigilada por la Superfinanciera, el pentest periódico no es opcional: es parte de tu licencia para operar canales digitales.

La Ley 1273 de 2009 creó en el Código Penal el bien jurídico de la protección de la información y de los datos, y tipifica el acceso abusivo a sistemas informáticos y la interceptación de datos (Secretaría del Senado). Y la Ley 1581 de 2012 de protección de datos personales exige a quienes tratan datos aplicar las medidas técnicas, humanas y administrativas necesarias para evitar su adulteración, pérdida o acceso no autorizado (Función Pública). Un pentest documentado es la evidencia técnica de que esas medidas existen y funcionan.

Beneficios medibles de un pentest en Colombia

Un pentest bien hecho se mide en decisiones, no en páginas de informe. En nuestra experiencia con empresas colombianas, el valor aparece en tres lugares concretos:

  • Evidencia de cumplimiento. El informe de un pentest —con alcance, metodología y hallazgos priorizados— es la prueba técnica que piden los auditores, la Superfinanciera y los clientes corporativos que exigen seguridad por contrato.
  • Reducción de pérdidas por fraude. En banca y comercio digital, una sola vulnerabilidad de lógica de negocio en un portal de pagos puede costar en un fin de semana más que un año de pruebas. Encontrarla antes que un defraudador es aritmética, no teoría.
  • Continuidad del negocio. Saber qué sistemas caerían primero ante un ransomware —y en qué orden— permite priorizar respaldos, segmentación y planes de respuesta donde de verdad importan.

Los servicios de seguridad informática de DragonJAR se adaptan al alcance de cada organización, desde pymes hasta grandes corporaciones, y los informes están redactados para aportar valor al negocio: cada hallazgo trae su impacto real y su recomendación de remediación, no solo una lista de códigos. Además del pentesting, el equipo realiza auditoría de código fuente, auditoría de redes inalámbricas, pruebas de ingeniería social y auditoría de aplicaciones web, entre otros servicios.

Preguntas frecuentes sobre pentesting en Colombia

¿Cada cuánto debería hacer un pentest mi empresa?

Como mínimo una vez al año, y siempre después de cambios significativos: un lanzamiento, una migración a la nube, una integración con un tercero. Si tu empresa es vigilada por la Superfinanciera, la Circular 052 de 2007 exige dos pruebas al año sobre los canales transaccionales. En nuestra experiencia, las empresas que prueban una sola vez y archivan el informe repiten las mismas vulnerabilidades al año siguiente: el pentest funciona cuando es periódico.

¿Qué debe incluir el alcance mínimo?

Todo lo que un atacante puede tocar desde fuera: aplicaciones web y móviles expuestas, APIs, infraestructura perimetral y, si el riesgo lo justifica, pruebas internas y de ingeniería social. Desconfía de la propuesta que solo ofrece un escáner automatizado: un escáner lista posibles fallos; un pentest los explota para demostrar el riesgo real. Antes de firmar, pide por escrito la metodología, las reglas de juego y qué pasa si algo se cae durante la prueba.

¿El informe me sirve ante la Superfinanciera o una auditoría?

Sí, como evidencia técnica de que evalúas y gestionas tus vulnerabilidades. No es una certificación ni un sello de «empresa segura»: ningún informe serio promete eso. Lo que demuestra es diligencia: que mediste tu exposición con una metodología profesional y que tienes un plan para corregir lo encontrado.

¿El pentest interrumpe la operación?

No debería. Las pruebas se ejecutan en ventanas acordadas, con reglas de juego claras y comunicación directa con tu equipo. En sistemas críticos —planta, SCADA, core bancario— se ajusta la agresividad: se prueba lo mismo, con más cuidado. Si un proveedor te propone probar en producción sin avisar, busca otro.

¿Qué pasa con la confidencialidad de mi información?

Todo pentest serio opera bajo acuerdo de confidencialidad: tus datos, tus credenciales de prueba y tus vulnerabilidades no salen del equipo que ejecuta la prueba. Pregunta quién tendrá acceso al informe y cómo se destruye la evidencia al cierre del proyecto; la respuesta debe ser concreta, no un «confía en nosotros».

¿Cuánto tarda y qué recibo al final?

Depende del alcance: una pyme con una aplicación web puede resolverse en días; una organización grande, en semanas. Recibes un informe técnico detallado, un resumen ejecutivo para la dirección y, con DragonJAR, re-tests para verificar que las vulnerabilidades se corrigieron según lo recomendado.

¿Necesita tu empresa un pentest en Colombia?

Hazte tres preguntas: ¿cuándo fue la última vez que alguien intentó romper tus sistemas de forma autorizada? ¿Qué pasaría si mañana se filtran los datos de tus clientes? ¿Tus proveedores tienen acceso a tu red? Si alguna respuesta te incomoda, ya tienes el caso de negocio.

Y una honestidad que nos ha ganado clientes: si tu empresa no tiene activos digitales expuestos a internet, o lo que necesitas es tachar un requisito formal de cumplimiento, un pentest completo quizá no sea lo primero. Un assessment enfocado o un análisis de vulnerabilidades gestionado puede ser el paso correcto, y te lo diremos antes de cotizarte, no después.

Si decides seguir, esto es lo que pasa al llenar el formulario: recibes una propuesta con el alcance recomendado para tu caso, los tiempos de ejecución y el costo, sin compromiso. Sin llamadas de telemercadeo, sin letra pequeña.

El pentesting en Colombia es la diferencia entre creer que estás protegido y saberlo. Con 39 millones de intentos de ataque al día apuntando al país, «creer» es una estrategia cara. Si quieres que tu propio equipo entienda cómo piensa un atacante, conoce la formación en seguridad ofensiva de DragonJAR, incluido el Diplomado de Seguridad Ofensiva.