Capturan al delincuente informático más buscado del Perú

Tras tres años de intensa búsqueda, la Policía capturó ayer a César Alexis Atoche Paredes (23) “Cyber Alexis”, el más importante delincuente informático del país, quien a través de internet y bajo las modalidades “phishing” y “pharming” amasó una “fortuna” valorizada en S/.3 millones.

Persona revisando con cuidado el inicio de sesión de su banco en un portátil

El sujeto fue detenido por agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) a las 12.00 horas a la altura del kilómetro 19 de la avenida Túpac Amaru, en Carabayllo, cuando abordaba un taxi.

Según las investigaciones, Atoche realizaba transferencias fraudulentas de fondos a través de internet en agravio de cientos de clientes de diferentes bancos del sistema financiero y comercial del país. La mayoría de sus víctimas son de Trujillo, Piura y Chiclayo.

Para lograr su cometido utilizaba las modalidades conocidas como “phishing” y “pharming”. La primera consiste en engañar a los usuarios para que efectúen operaciones bancarias en servidores web con el mismo diseño que un banco online. Con este método logró retirar S/.1 millón.

El “pharming” consiste en modificar el sistema de resolución de nombres, de manera que cuando el usuario cree acceder a la página web de su banco, realmente está ingresando a la IP de una web falsa. Utilizando este método, Atoche retiró la suma de US$500 mil.

Los detectives precisaron que una vez obtenido el dinero, éste era transferido a diversas cuentas corrientes abiertas por otros miembros de su organización.

Phishing y pharming: la diferencia que importa

El phishing engaña a la persona: un mensaje, un correo o una página copiada con el diseño del banco la lleva a entregar sus credenciales o a operar en un servidor falso. El pharming engaña al camino: altera la resolución de nombres para que, aunque la víctima escriba lo que cree correcto, termine en la IP de una web falsa. Por eso la defensa no es una sola: hay que verificar a quién se le entregan los datos y también por dónde se está entrando al banco.

Hoy esos dos engaños llegan por más vías que en 2007: correo, SMS, WhatsApp, redes sociales y aplicaciones falsas. El guion es el mismo: urgencia, un premio, una cuenta por cerrar o una supuesta actualización de seguridad, y un enlace que aparta a la víctima del canal oficial.

Por qué este caso sigue siendo una lección

Tres elementos del caso se repiten en fraudes actuales. Primero, la escala no dependió de romper el banco, sino de engañar a cientos de clientes uno por uno. Segundo, el dinero no se quedó en una sola cuenta: pasó por cuentas corrientes abiertas por otros miembros de la organización, lo que complica seguir el rastro y explica por qué la investigación tomó años. Tercero, las víctimas estaban en varias ciudades, Trujillo, Piura y Chiclayo entre ellas, lo que muestra que el fraude no necesita estar cerca de la víctima para alcanzarla.

Cómo no caer hoy en lo mismo

  • Entra al banco por tu propio camino. Escribe la dirección tú mismo o usa la aplicación oficial instalada desde la tienda oficial. No entres desde un enlace que te llegue por mensaje, aunque parezca del banco.
  • Lee el dominio letra por letra. Un dominio parecido no es el mismo dominio. Un candado o un diseño idéntico al del banco no prueban que el sitio sea el banco.
  • Nunca entregues credenciales por enlace. Un banco no te pide usuario, contraseña ni códigos por correo, SMS o WhatsApp. Si un mensaje te lo pide, es señal de fraude.
  • Activa el segundo factor y las alertas. Con un segundo factor, unas credenciales robadas no bastan por sí solas, y con alertas de movimientos ves una transferencia extraña a tiempo.
  • Mantén actualizado tu equipo y tu navegador. Las actualizaciones cierran fallas que se usan para redirigir o suplantar sitios, y los navegadores actuales advierten sobre muchos sitios falsos conocidos.

Si ya entregaste tus datos o hiciste una transferencia

Actúa en este orden: cambia la contraseña desde el canal oficial del banco, no desde el enlace sospechoso; comunica el caso al banco y pide el bloqueo o la revisión de la operación; guarda la evidencia, mensajes, enlaces y capturas con fecha y hora; y denuncia ante la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la Policía Nacional o en cualquier comisaría. Cuanto antes se avise al banco, más posibilidades hay de frenar el movimiento del dinero.

Fuente de la noticia: CorreoPeru
Otras fuentes: (I), (II), (III), (IV)

Nota sobre las fuentes: al verificarlas en octubre de 2026, el enlace del blog (I) respondía, los enlaces de peru.com (II) y Trome (III) devolvían error 404, y los sitios de Divindat, CorreoPeru y 4firewall no respondieron. Los enlaces se dejan tal como se publicaron, como registro de las fuentes citadas en su momento.